El Parlamento Europeo votó a favor de que todos los nuevos edificios residenciales, de oficinas y servicios que se construyan en la Unión Europea a partir de 2019 sean de energía cero. El plazo será 2016 en el caso de los edificios públicos de nueva construcción.
Esta votación, que se produce a raíz de la revisión de la Directiva comunitaria sobre Eficiencia Energética en Edificios, deberá ser refrendada por el Consejo de Ministros a finales de año.
“Elogiamos la decisión de los legisladores de hacer de los edificios de energía cero la piedra angular de la revisión de esta norma comunitaria”, dice Arianna Vitali Roscini, Técnico de políticas para la conservación de la energía en edificios de WWF. “El potencial que tienen los edificios para ahorrar energía y producirla, a partir de fuentes renovables, es enorme e imprescindible para Europa. Este cambio estructural está a nuestro alcance, pero, para que ocurra, es necesario que haya voluntad política”, señala.
“La tecnología para construir edificios de energía cero ya existe, pero barreras, como la falta de información y transparencia o la insuficiente capacitación técnica de los arquitectos para diseñar edificios de alta eficiencia energética, no han permitido hasta la fecha una mayor penetración en el mercado”, afirma Evangelina Nucete, Técnico de eficiencia energética y movilidad de WWF España. Y añade: “Implantar las medidas adecuadas para que el sector de edificios reduzca su consumo energético es una de las soluciones más efectivas para combatir el cambio climático, mejorar la seguridad energética, propiciar el desarrollo tecnológico e impulsar la creación de miles de puestos de trabajo en toda la Unión Europea”.
“La rehabilitación energética del parque de edificios existente es una gran oportunidad para que el sector de la construcción en España pueda salir de la crisis y reorientar su actividad hacia edificaciones más eficientes y sostenibles”, señala Evangelina Nucete.
WWF ha organizado durante toda esta semana una exhibición ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, en la que se han expuesto muestras de esta nueva generación de edificios eficientes procedentes de diversos países europeos, como Francia, Alemania, Grecia, Holanda, Rumania y Reino Unido.