Cuando, al final de ‘Regreso al futuro’, Doc vuelve con su máquina del tiempo, el famoso Delorean, éste ya no necesita plutonio para alcanzar la velocidad suficiente que le permite viajar en el espacio-tiempo:
Marty McFly se queda asombrado en el momento en que su amigo científico echa basura en el ‘condensador de fluzo’. No deja de ser ficción, pero lo cierto es que unos investigadores españoles del Instituto Nacional del Carbón, situado en Oviedo (Asturias) están desarrollando un dispositivo similar que, en un futuro podrá alimentar a los automóviles. Aunque no hablamos, obviamente, de viajar en el tiempo.
Desde hace unos años, hemos asistido a la proliferación de los combustibles alternativos, siendo lo más conocidos el bioetanol (sustituto de la gasolina) y el biodiesel (que pasaría a reemplazar el gasóleo). No obstante, la polémica se desató con ambos ya que, para obtenerlos, se precisaba utilizar materias primas de primera necesidad: como en el caso del bioetanol, que se produce mediante el refinado de la caña de azúcar.
En este caso, hablamos del no tan conocido biometanol, un combustible que se obtiene a través de la gasificación de cualquier materia orgánica que contenga carbón, hidrógeno y oxígeno, lo que incluye los residuos y la basura. El catalizador en el que trabajan estos científicos sería una alternativa a los actuales prototipos que funcionan con célula de combustible de hidrógeno. Éste opera mediante una malla metálica que convierte el biometanol en hidrógeno.
No es la primera vez que tenemos noticia de un vehículo capaz de alimentarse de un combustible fabricado a partir de residuos. El año pasado, Sushei Yamada, periodista japonés que ha participado varias veces en el Dakar, dio la vuelta al mundo con un Toyota Land Cruiser equipado con el productor de biodiesel más pequeño del planeta. Éste estaba ubicado en la trasera del todo terreno y era capaz de obtener, incluso en marcha, este combustible ecológico utilizando aceite usado, como por ejemplo, el de una freidora.
El objetivo de los investigadores es conseguir que este catalizador cuente con un precio asequible en el mercado y que convierta en hidrógeno la mayor cantidad de masa orgánica posible. Esto permitiría ahorrar al planeta el vertido de toneladas de basura. Además, otra de la metas de estos asturianos es evitar que produzca cualquier tipo de partícula contaminante, lo que supondría una evidente disminución de contaminación a la atmósfera.
Por ahora, han recibido una subvención de 56.000 euros del Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación del Principado y, según informa Tele 5, antes de 2010, recibirán 58.000 euros más que permitan hacer viable su proyecto.
¿Combustibles extraños? ¿Recuerdas el Aston Martin que se alimentaba de vino propiedad de Carlos de Inglaterra? No fue el único, Fiat presentó un prototipo híbrido que se movía con energía solar y también tuvimos hace tiempo noticia de un modelo de Tata que utilizaba el aire como combustible.
Mayo 25, 2009 at 1:12 pm
Ecofa, un proyecto para generar biodiésel con basura doméstica
Publicado por Redacción el 2 de Noviembre del 2008
Vía: El País
Mayo 25, 2009 at 1:13 pm
Ecofa, un proyecto para generar biodiésel con basura doméstica
Publicado por Redacción el 2 de Noviembre del 2008
Mientras comprobamos si los biocombustibles agravan los problemas sociales, algunos se molestan en inventar una manera de crear biodiésel con la basura doméstica. La idea llega desde León, y se llama Ecofa. Su principal inventor es Francisco Angulo, un joven de 31 años que encontró la manera de obtener el biodiésel después de observar el comportamiento de las bacterias en plena naturaleza. Así, se dio cuenta de que cualquiera de éstas es capaz de producir “grasas” por sí misma, materia prima esencial para generar biodiésel.
Angulo cuenta que observó que hasta en el agua de los charcos se generaba una capa grasienta. Cuando lo analizó en laboratorio junto a su equipo, se dio cuenta de que cualquier microorganismo era capaz de generar grasas al estar activo, cosa que se podía reaprovechar para producir la bendita sustancia. Con esto, decidió lanzarse a por la basura orgánica que generamos en casa, siendo capaz de obtener hasta un litro de biodiésel por cada diez kilos de residuos.
El proyecto Ecofa ya ha conseguido demostrar científicamente su cometido, por lo que ahora, se encuentra en plena fase de desarrollo industrial. De momento, una empresa suiza ya se ha puesto en contacto con Francisco, para financiar y llevar a cabo el proyecto en condiciones. Pero la cosa va para largo, ya que se ha pronosticado un año y medio de espera para que podamos ver algún resultado. Pero ya se sabe: nunca es tarde, si la dicha es buena.
Vía: El País