Los vecinos de Xàbia cuentan con un nuevo servicio pionero en la Marina Alta. El departamento de Servicios y Medio Ambiente, en su firme apuesta por el reciclaje, está instalando contenedores para la recogida del aceite vegetal doméstico usado en la cocina. El objetivo es múltiple: desde evitar la contaminación de las aguas, hasta reciclarlo para destinarlo a la producción de biodiésel, un combustible ecológico.
La edil responsable del área, Doris Courcelles, señaló que el Ayuntamiento ha cumplido así su compromiso con las Amas de Casa de Xàbia, colectivo que ha reivindicado durante años este tipo de contenedores especiales para depositar el aceite usado.
En total, informó Courcelles, se distribuirán 16 contenedores que darán servicio a los residentes de los tres núcleos urbanos y de las urbanizaciones.
Así se instalarán en el Mercado de Abastos del Centro Histórico, en la zona del Puerto (provisionalmente en la avenida Jaime I), en el Arenal (frente de la oficina de Turismo), y el resto se han instalado en todos los puntos verdes que existen diseminados por el término municipal.
La empresa Reciclajes Cuenca S. L. se encargará de vaciar periódicamente los depósitos y de la gestión del aceite para transformarlo en biodiésel.
Para el buen uso de estos contenedores, el departamento de Servicios y Medio Ambiente recomienda a los usuarios guardar previamente el aceite usado en su domicilio dentro de un envase de plástico bien cerrado para depositarlo directamente en el contenedor. Eso sí, sólo se pueden utilizar envases de plástico y no se pueden arrojar otras sustancias que no sean aceites vegetales usados.
Esta iniciativa convertirá a Xàbia en el primer municipio de toda la comarca en poner en marcha este tipo de reciclaje altamente ventajoso ya que aporta numerosos beneficios en el hogar, en el medio ambiente, en el transporte, en la economía y, especialmente, en la salud, ha destacado la edil.
Por otra parte, al no tirarse por el desagüe, permite que se obstruyan las tuberías de las viviendas, logrando así una mayor conservación y evitando a su vez los malos olores en las cañerías.
Entre las numerosas ventajas medioambientales que, sin duda, repercuten en la calidad de vida de las personas, destaca un hecho incuestionable. Y es que “dejaremos de contaminar las aguas”, subrayó Courcelles, haciendo referencia a las cifras que aportan los expertos de que un litro de aceite supone la contaminación de 1.000 litros de agua.
El aceite en los ríos además provoca un incremento de su carga orgánica contaminante llegando a formar capas en la superficie del agua que impide el paso de oxígeno perjudicando así la supervivencia de la biodiversidad marina.
Económicamente el uso del biodiésel, obtenido del reciclaje de aceite usado, reduce el coste de la depuración de las aguas, y en el transporte, este combustible ecológico disminuye la cantidad de gases nocivos