Todas las nuevas edificaciones que se proyectan en Castilla y León desde primeros de marzo están obligadas por ley a seguir estrictas normativas de ahorro energético dentro de un nuevo «Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios», que figura en los boletines oficiales como RITE. Los arquitectos hace tiempo que conocían sus líneas directrices, pero no así las pymes encargadas de aplicarlas y construir los inmuebles, así que desde la Junta se ha abierto una campaña de divulgación de la nueva ley, que es copia de las directrices que ya se estaban aplicando en los paises de la Unión Europea. Su coste en los precios finales de la vivienda oscilará entre en 1% y el 2% en paneles y otro tanto en aislamientos, algo que hace apenas un año parecía importante, aunque ahora importa poco tras la caída en picado de la actividad del sector, lo que convierte a la norma en una ley moderna, pero que llega con retraso al mercado.